mercredi, mai 21, 2008

In the Meanwhile

I couldn't help but posting this image of my newest love. Everything's just about the same, this is merely a beautifully bright jewel (yes, this dark does glow) that shadowed over the tortuous road:


Still trying, still hard...



Ciudad de México 20082105 0156 - 16 Iyyar 5768

dimanche, mars 30, 2008

Hopeless

I've got nothing to say, so I'll yell it. And, again, as usual, not with my own words, but this time there will be no quotation, no link or better reference. I take The Cranberries' lyrics as I'm understanding them now, and I strip them from their English sweetness to render them in this bitter harsh Spanish. I alter them, betray their original sense, to stay close and faithful to my beloved departed.


Me aferro al amor, ahora que entendí:
desde arriba todo apesta, pues no están contigo.

Y por la noche desespero,
me siento solo y no duermo si sé que no estás.

Durante el día todo no hay nada simple,
todo es complicado cuando no estoy contigo.

Te extraño ahora que no estás, es todo cuanto hago.
Y todo seguirá así, es todo lo que haré.

Me aferro a tus manos, siento que me hundo. Me hundo sin ti.
Y, por lo que me toca, todo apesta. ¡Todo apesta sin ti!

Y por la noche desespero,
me siento solo, no duermo si sé que no estás.

Durante el día no hay nada simple,
todo es complicado cuando no estoy contigo.

Te extraño ahora que no estás, es todo cuanto hago.
Y todo seguirá así, es todo cuanto haré.




Veintiuno de marzo de dos mil ocho. Viernes santo.
La luna, rojo sangre, se levantó en el altiplano a las siete treinta de la noche.
A las diez y media ella se había ido. Lo supe desde desde la tarde.
Jamás lo entenderé. Como tampoco entiendo que el sol
haya salido el sábado siguente a las seis cuarenta y cinco de la mañana

vendredi, novembre 16, 2007

CURSO DE EDUARDO CADAVA EN LA UNAM
“Benjamin y la fotografía de la historia”

El Seminario La modernidad del pensamiento crítico y político de Walter Benjamin
del Centro de Poética del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM
invita a las tres sesiones del curso
“Walter Benjamin y la fotografía de la historia”
que impartirá
EDUARDO CADAVA
(Princeton University),
el miércoles 21, el jueves 22 y el viernes 23 de noviembre,
de las 11:00 a las 13:00 hrs,
en el Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filológicas
de la UNAM.


(El Instituto de Investigaciones Filológicas se localiza sobre circuito Mario de la Cueva s/n, en la zona de institutos de humanidades de Ciudad Universitaria. El curso será realizado en español.)

mardi, novembre 06, 2007

Para Alejandra…
por ser un caso muy especial

… Un caso único. Para mi gran amiga, su canción (tan, pero tan ochentera) de la Casal. ¡Salud, por hoy, por siempre y por muchos más! Juntos, por muchos más tropezones… por todos los que nos faltan, y los berenjenales, y…, y…, y :

« Voy por la vida hilvanando traspiés
como una estúpida.
Y cada día yo pienso “esta vez
será la ultima”.

No sé qué hacer, no sé cómo evitar
ir por el mundo así,
siempre dispuesta para tropezar
lo mismo aquí que allí.

Creo que haciendo el tonto por la vida voy.
Creo que en medio de un berenjenal siempre estoy,
a cada paso que doy.

Ir de narices contra una pared
resulta cómico,
mas repetirlo una y otra vez
es un mal crónico.

Creo que haciendo el tonto por la vida voy.
Creo que en medio de un berenjenal siempre estoy.

A cada paso que doy, no sé
qué hacer para evitar el tropezón.
No sé, no sé qué hacer
para encontrar la solución.

A cada paso que doy.

A cada paso es un salto mortal,
algo enigmático.
A cada paso es un paso fatal
a un fin dramático.

Y sé, y sé que soy
casi un peligro publico.
Y sé, y sé también
que soy un caso único.

Yo sé que soy un caso muy especial.
Yo soy un caso muy especial
a cada paso que doy.

Un caso muy especial
a cada paso que doy.
A cada paso que doy.

[Cada paso es un paso fatal.]

Creo que haciendo el tonto por la vida voy
a cada paso que doy. »
*


* Luz CASAL, S. CASTILLO y C. SANTOJA, “A cada paso”, Quiéreme aunque te duela, Hispavox (?), 1987, track 7. Esta canción fue retomada en el disco de recopilaciones Pequeños y grandes éxitos 1982-1996 (1996), al parecer con algunos cambios en la interpretación. La letra presentada aquí refleja los cambios de la versión de 1996 y esta basada, principalmente, en la letra que se ofrece en la página oficial de Luz Casal; me tomé la libertad, sin embargo, de añadir la puntuación (todas la versiones de la canción en internet que pude revisar no están acentuadas, a diferencia de la versión de la página oficial). Por último, quiero apuntar que, para redactar este pequeño (y no grande) regalo, consulté la entrada “Luz Casal” de la Wikipedia en español y la página http://www.guitarra.net/acord869.htm, donde encontré los nombres (o más bien apellidos) de los dos coautores de la canción, señalados al inicio de la nota.




Ciudad de México 20071106 0351 - 25 Heshvan 5768

mardi, octobre 16, 2007

DOS CONFERENCIAS DE DANIEL BENSAÏD EN LA UNAM
“Walter Benjamin, Bloch y Péguy”

El Seminario La modernidad del pensamiento crítico y político de Walter Benjamin
del Centro de Poética del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM
invita a las conferencias
“Benjamin y Bloch. Secularización, utopía y mesianismo”
y
“En adelante, la política domina la historia. De Péguy a Benjamin”
que realizará
DANIEL BENSAÏD
(Université Paris VIII - Vincennes—Saint-Denis),
el martes 23 y el jueves 25 de octubre,
de las 11:00 a las 13:00 hrs,
en el Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filológicas
de la UNAM.


(El Instituto de Investigaciones Filológicas se encuentra sobre circuito Mario de la Cueva s/n, en la zona de institutos de humanidades de Ciudad Universitaria. Las conferencias y rondas de preguntas y respuestas se realizarán en español.)

mardi, octobre 02, 2007

… No se olvida
Esta unidad está protegida por el Salón de la justicia… (Series) 1

El siguiente es el incipit de un texto publicado, precisamente, en octubre de 1968, en el primer número de la revista Comité. Aprovecho la fecha de hoy para citarlo y espero que en el futuro, y ya sin necesidad de pretextar el almanaque, pueda reproducir el texto íntegro:


« El comité de acción es el instrumento mismo de la lucha política. »
León Trotsky*


« Afirmar la ruptura


1.
El objetivo único, es decir, también inmediato, evidente, es decir, escondido, directo-indirecto: afirmar la ruptura. Afirmarla: organizarla volviéndola cada vez más real y más radical.
¿Qué ruptura? La ruptura con el poder, por tanto, con la noción de poder, en todos los lugares donde predomina la noción de poder, en todos los lugares donde predomina un poder. Esto vale ciertamente para la Universidad, para la idea de saber, para la relación de palabra docente, dirigente y quizás para toda palabra, etc., pero eso vale incluso para nuestra concepción incluso de la oposición al poder, cada vez que esta oposición se constituye en partido en el poder.

2.Afirmar radicalmente la ruptura: eso equivale a decir (es el primer sentido) que estamos en estado de guerra contra aquello que, en todo lugar y siempre, sólo se relaciona con una ley que no reconocemos, con una sociedad cuyos valores, verdades, cuyo ideal, cuyos privilegios nos son extraños; y que, por ende, sólo se relaciona con un enemigo tanto más temible cuanto que parece más complaciente.

3.Llevar a cabo la ruptura no sólo implica liberar o intentar liberar de su integración en la sociedad establecida a las fuerzas que tienden a la ruptura; también significa procurar que realmente, y cada vez que se lleva a cabo, sin dejar de ser activo, el rechazo no sea un momento solamente negativo. Éste es, política y filosóficamente, uno de los rasgos más fuertes del movimiento. En este sentido, el rechazo radical, tal como el movimiento lo sostiene y como nosotros debemos sostenerlo, supera por mucho la simple negatividad, si es la negación de aquello que no ha sido todavía planteado y afirmado. Poner en claro el rasgo singular de este rechazo es una de las tareas teóricas del nuevo pensamiento político. Lo teórico no consiste, evidentemente, en elaborar un programa, una plataforma, sino por el contrario, fuera de todo proyecto programático e incluso fuera de todo proyecto, consiste en mantener un rechazo que afirma, en emitir o mantener una afirmación que no complazca, sino que moleste y se moleste, y que tenga una relación con el desarreglo o el desarrollo, o incluso con lo no estructurable. A esta decisión de rechazo que no es un poder, ni poder de negar, ni negación en relación con una afirmación previamente planteada o proyectada, a ella se la nombra cuando se hace intervenir, en el proceso “revolucionario”, la espontaneidad, con la reserva de que esta noción de espontaneidad está, desde muchos puntos de vista, sujeta a caución, y es vehículo de más de una idea dudosa —por ejemplo, una especie de vitalismo, de autocreatividad natural, etc.

§

Hoy, como durante la guerra de 1940 a 1944, el rechazo a colaborar con todas las instituciones de poder gaullista debe imponerse a todo escritor, a todo artista de oposición, como la decisión absoluta. La cultura es el lugar donde el poder siempre encuentra cómplices. Por medio de la cultura, recupera y reduce toda palabra libre. Hay que luchar contra esta complicidad de la cultura y mostrar que hay en la cultura una relación de posesión por el sentido y un uso de las fuerzas represivas funcionando independientemente del juego social. »**


* « El primer y único número [de Comité] estaba precedido de [esta] cita de Trotsky ». Tomado de la nota preliminar a la “Segunda parte” (“El Comité de acción Estudiantes-Escritores, seguido de La revista Comité, 1968”) del libro: Maurice BLANCHOT, Escritos políticos, L. Bidon-Chanal (tr.), Buenos Aires, Libros del Zorzal, 2006, p. 92.

** Comité, núm. 1, Boletín publicado por el Comité de acción de Estudiantes-Escritores al servicio del Movimiento (octubre de 1968), en Maurice BLANCHOT, Escritos políticos, op. cit., pp. 101-103. Aunque la autoría de Blanchot sobre el texto es incuestionable, cabe citar la aclaración que señala esta misma edición de Escritos políticos (que recuerda el carácter propio de Blanchot como escritor y la naturaleza ideológica de Comité como publicación): « […] conforme a lo que deseaba Blanchot, [la redacción de los textos que componen Comité] es anónima », p. 100.


N. B.: Nat publicó una reflexión muy personal, además de una cita, sobre lo que no siempre recordamos (ni hoy ni en otras fechas).




Ciudad de México 20071002 1737 - 20 Tishri 5768

lundi, octobre 01, 2007

Fin septembre
Confiteor Series 1

Carta a medio abrir


Sobre los problemas cibrenéticos

No, no he escrito en bastante tiempo. Y sí, sí extraño escribir en el blog. En Buenos Aires, mi acceso a computadoras y a internet fue muy limitado y precario (ésa fue mi experiencia, tal vez haya viajeros con más suerte en estos aspectos menores); aunque hay que decir que el tiempo era poco y, sin dudarlo, preferí ver y caminar a escribir. Regresé con muchas notas y proyectos específicos para el blog y, huelga decir, no he encontrado el tiempo.


On a properly avoided mistake

I was just about to begin bitching (sorry for the word, but that was exactly what I was about to do) on my over-excess of work and the terrible fact that I lost my sole source of fix-income. I’m trying to adapt to this brand new (and, really, not so brightly optimistic) situation; and, sadly, one of the outcomes of all this is a complete lack of time for undertaking all the blog projects that I planned while being in Baires.


Celebraciones sin festejo

Así, perdí algunas fechas significativas de septiembre (para este lugar): Rosh Hashanah, el primer aniversario del Grado cero, el 16 de septiembre, Yom Kippur, el equinoccio de otoño, Simchat Torah… y seguro otras que se me escapan.


Great Expectations

Por venir quedan posts y fotografías de Oaxaca y de Buenos Aires, así como la corrección de lo que publiqué desde allá. Nat y yo tenemos planeado postear en los blogs la ponencia que escribimos sobre V for Vendetta —en su forma de artículo para Acta poética que, con suerte, se publicará el próximo número de la revista. Queda, por lo menos, otro viaje para este año: Mazatlán, la primera semana de noviembre (y esperamos que Octavio pueda alcanzarnos allá), también espero poder escribir algo desde —y sobre— allá. Si, entre los escasos lectores de estas líneas, existe alguien suficientemente obsesivo (y dudo mucho que alguien desperdicie su tiempo así), notará que la página se corrige constantemente, y que lo publicado con anterioridad (y la vitrina de la columna derecha, junto con sus listados) cambia con el tiempo. Entonces, quedan en el futuro los cambios por el aniversario y, por supuesto, la continuación de las series temáticas ofrecidas con anterioridad.

Quedo de vds.

P. S.: Ketiva ve-chatima tovah!




Ciudad de México 20071001 0030 - 19 Tishri 5768

jeudi, août 30, 2007

Obelisco
La República de La Plata (Series) 5

Tengo una pena de la que estado huyendo desde anoche, noche divertida, degenerada en sórdida y decadente, pero que también fue pausada, resignada, sólo profundamente triste… No dormir y lidiar con la maleta durante horas. Todo terminó en una despedida de algo de mi ropa que se va con cariños y recuerdos y, con suerte, seguirá una vida en esta Ciudad que yo ya no veré. Dignísima despedida y final de historia para esos objetos.

De algunas ciudades lejanas y queridas me he despedido, pero ninguna ha dolido tanto como mi Santa Marya, ninguna se me había clavado así en el pecho.

Pero algo de dignificante —es cierto— te ofrece a la despedida. Esta mañana, en una rápida e improgramada visita a la farmacia, me encontré con un viejo fantasma que habitaba en la tensa relación entre un querido, viejo y perdido amigo, y yo. Lo encontré. Estaba ahí, entre la chica delante de mi en la fila y las barras energéticas que regó accidentalmente en el piso; ahí estaba escuchando la mísma música que yo el fantasma. Y lo tomé. Y curiosamente sigue conmigo. No es que lo tenga dentro... es que volví a ser, y se siente bien después de más de nueve años. Es lo mejor que llevo de vuelta del Puerto: orgullo en mi corazón.


Fotografía del Obelisco de la ciudad de Buenos Aires y de la Plaza de la República.
Vista desde el camellón entre Avenida 9 de julio y Carlos Pellegrini,
tomada el día 30 de agosto de 2007 alrededor de las 16 hrs. locales.




Puerto de Santa María de Buenos Aires 20070830 1145 - 16 Elul 5767

mercredi, août 29, 2007

Southern Sun
La República de La Plata (Series) 4


Dejo pendientes por un rato los fracasos de Malena y companía. Hago un loop musical nostálgico, con un zoom-out del puerto y de los barrios del centro (monoblocks, pequeños rascacielos habitacionales repetidos casi hasta el horizonte) que termina en fade y black out. Ese espacio lo reservo para narrar, después, el encuentro delirante con San Martín y su mundo: otra de las sopresas que guardaba para mí Santa Marya.

La Ciudad y Puerto comienza a despertar en miércoles del letargo dejado por los largos fines de semana —cuando nadie para de nada desde el jueves y se levantan tarde en domingo a mirar con los ojos entreabiertos las calles medio despiertas. Los lunes el zombi va a laburar sin pensarlo y sin quererlo, donde sea que labure, y ya en miércoles se anuncia el despertar del ciclo, que reinicirá al día siguiente. Algunos parias aprovechan para calentar motores desde hoy.

Para mí es otro asunto. La hora se acerca y estoy en plena despedida. Trato de protegerme de los ruidos urbanos que me cogen desprevenido y me jalan el corazón… y me desvivo en un frenesí de gastos compulsivos que sólo me distraen, porque cuando vuelvo a darme cuenta, la Ciudad sigue desvaneciéndose frente a mis ojos y siento la hora de abandonar esta proa de pampa que se quiere arrancar del río y adentrarse en el mar.

Trans-América (y sé que el nombre no es ni mío, ni es original, pero por mi parte, yo lo robo con descaro a Gombrowicz, porque él sí trabajó a pulso para exigir —para merecer— el descaro), continente de horrores y maravillas, continente de hermanos desconocidos, de regreso, hasta el otro límite, nuestro sur que es el norte (y un poco de plagio basta para ya no detenerse, cuando me despido del plateado norte-sur). El reverso de una moneda, argentina, de veite centavos que da vueltas en el aire y que no caerá más. Pero, como no voy a pasar mis últimas veinticuatro horas ahogándome en palabras tristes y sonidos melosos, yo me voy preparar valijas enormes que no quiero hacer y a disfrutar, plateado, de la última luna porteña au-grand-air… La noche.

¿Y cuándo veré yo el Sol de mayo levantarse para todos?




Puerto de Santa María de Buenos Aires 20070829 2311 - 15 Elul 5767

dimanche, août 26, 2007

Pequeños éxitos (“Malena”)

Una furia lenta, a veces más cruel, no ha dejado de caer sobre Trinidad desde la noche de ayer; es decir, ya va un día entero que la ciudad se empeña en cerrarse, mientras yo no dejo de tratar de quebrarla. Ayer, tal vez ya antier, salí por la tarde en busca del norte que "es nuestro sur", (como dice bien el artista oriental, J. Torres G., mucho más relevante como ideólogo que como artista diría yo, lo que, aclaro, no es para nada un juicio estético). Llegué pues al norte para torturarlo con mis pasos tratando de extrerle no sé que y, ya que es ésta la pasarela de la vergüenza, no me queda mas que aceptar que, antes de cualquier otra cosa, algo quería hacer confesar a Palermo. Y ni siquiera fue por las trampas que me puso, entrada la noche de mi llegada, confundiéndome río por valle y llevándome a perder en delirios de boulevares. Tampoco quería los secretos de las cerradas comunidades que alberga. No me interesan, los he visto trabajar antes y sé lo que se requiere para abrir esas puertas. Forzaba mi camino, así, entre las vías del tren y las casas bajas hasta que me alcanzó el atardecer y, sin mediar tregua, cambié de derroteros.

Aún no vencido, regresé a casa (provisional, alquilada y compartida, es verdad, pero si no la pienso así, como Centro, perdería el rumbo todavía más) después una infructuosa parada en el Once. Sin llevar el marcador exacto, en un lugar que sufre de fútbol agudo, hasta entonces no podía reclamar victoria alguna, y derrepente, con un agudísimo dolor en la boca del estómago, recordé que en veinticuatro horas mi alimento total había consistido de un alfajor (de cacao, no lo recomiendo) y un café con leche. Como es de suponer, decidí entonces, con el estómago a la vanguardia, volver a enfrentar al norte... y regresé. No he mencionado que fui, vine y volví en subte pero, las tres veces, sólo hice la mitad del camino en los viejos trenes y la otra mitad con los añejos pies. Sin enredarme aquí otra vez con las revueltas del infructuoso paseo escrutador, decepción tras decepción y a la búsqueda un supuesto Aroma que seguramente imaginé (hasta hoy no lo he encontrado); para más practicidad podemos, de una vez, contar otro tanto para Santa Marya. Ciertamente, no tenía una idea clara de la distancia real entre el norte viejo y el Cementerio cuando decidí bajar hacia el río por una cena decente. A unas cuadras del cementerio, ya bien adentro de Recoleta, comenzaba a llover. Pasaba de la una. Anduve el muy (muy) largo camino y llegué. Pane e vino, en el Village: "hola, ¿tenés mesa?", "¿mesa?, ¿mesa para uno?", "sí", "¿para cenar?", "sí" (alguna cara de hastío tuve que haber hecho), "pasá... por acá". Las conversaciones con la moza -simpática, por lo demás- no fueron muy diferentes. Por miedo de parecer demasiado pobre (diablo) terminé aceptando -y pagando, claro está- el agua embotellada que me ofreció. Para olvidarme de todo ese tono condescendiente, volví a refugiarme en Saramago, pero cuando llegaron el pan de nuez (lo único realmente memorable de la experiencia), los ravioles de muzzarela y la jarra de vino, toda mi atención se ocupó en ellos. Mientras tanto, trás la ventana amplia, seguía lloviendo con intensisdad sobre el Village, el Cementerio y el barrio.

La ruta del regreso me vió hacer un nuevo desvío en dirección oeste. Ya para entonces mis pies habían tomado el control absoluto de la situación. Y es que la retirada de la mentada osteria fue traumática. Por supuesto, no era la primera vez que salía a enfrentar la noche helada del invierno porteño después de una abundante cena y, por lo mismo, tomé mis precauciones: poca comida (en la medida de mis hambrientas y, por eso voraces, posibilidades) y bastante reposo luego de manducar. El reposo lo tuve en una taza de café doble que encontré demasiado amargo y requemado. Lo que nunca tomé en cuenta fue el vino, mezclado con lluvia. Después de temblar y castañear dientes sin rumbo durante unas cinco cuadras me sentí más tibio y francamente borracho (nada alarmante tampoco), y buscando Santa Fe fue que, por segunda vez (como todo acá), encontré el edificio de la Biblioteca Nacional. Saltaba de alegría. Le estuve dando vueltas por un rato, imaginando que regresaba el lunes, y que lo extendía durante años para revisar los volúmenes, para sumergirme en las páginas desconocidas... para desangrarlas. Otra vez. Otra vez el deseo irrefrenable de destripar a la cuidad. Un famosísimo y queridísimo porteño, que sin duda ha de saber algo sobre tormentos del tipo que me aquejan, recomienda "caminar solito" para calmar estas ansias y, así, pasé toda la noche reprimiendo el instinto asesino, hasta bien pasado el amanecer. Y yo hecho ya una sopa...
-o-
Ya que el reloj tampoco perdona en Santa Marya -como en ningún otro lado que conozca-, dejo este capítulo hasta aquí por ahora. Retomo en cuanto pueda (y parece que mis escuetas habilidades para cumplir propósitos han mejorado al sur) y digamos por ahora que aunque yo el tango no lo cante ni lo baile (y por momentos eso es, incluso, triste) también yo tengo penas de bandoneón.



Puerto de Santa María de Buenos Aires 20070827 0145 - 13 Elul 5767