jeudi, mai 31, 2007

Para Gaby, con todo mi cariño

A veces es la vida la que irrumpe en la cotidianeidad de uno… y cambia mucho más que la sola cotidianeidad. Ahora, de la misma forma en que los acontecimientos, muy felices y cataclísmicos —como suele ser lo muy feliz—, han irrumpido en mis días yo voy a irrumpir en las listas, en los recuerdos y en el relato que hacía acerca mi patria, Oaxaca (al borde de la invasión):

« El cuidadoso trabajo de quienes preparan un libro, enderezan un original, luchan a brazo partido con erratas y errores en galeras, corrigen planas, cuidan negativos e impresión, y vigilan que no se escape alguno de esos traviesos duendes que suelen empañar el lustre de cualquier edición, se ejerce en una discreta oscuridad cuyos métodos, sensibilidad y sabiduría están al servicio de la transmisión gozosa del pensamiento, de la amistad de los libros […]

Este discreto segundo plano que ocupa el corrector, el que revisa un original, y aquellas personas —desde el diseñador hasta el impresor— preocupadas por la armonía interna y la belleza externa de un libro a través de las complicadas etapas de su proceso de elaboración, lo recorremos personas generalmente tercas, obsesivas, detallistas, en ocasiones tortuosas. Se necesita, en realidad, un decidido, un indomable espíritu de contradicción para ver la luz a través de un manuscrito enredado y confuso, de galeras interminables y a veces incomprensibles, de planas con múltiples errores, de fichas bibliográficas y notas mal elaboradas, y no continúo para no dar la impresión de que esta letanía no tiene fin y de que en la labor alquímica de convertir un manuscrito, pulcro e inteligente o descuidado y mediocre, en las páginas de un libro, en ese objeto donde trabajan tantas personas aparte del autor, no se encuentra oculta, en medio de los problemas, cierta felicidad. »*

Afortunadamente, en mi caso, el trabajo me ha dado más que “cierta felicidad”. En los últimos dos años y medio, bajo la dirección de mi jefa, “a brazo partido” he comenzado a aprender el oficio. ¡¡¡Muchas gracias Gaby, por ser mi maestra, mi amiga y la capitana del barco, galeón... o galera!!! Te voy a extrañar mucho (y no lo he dicho, todavía, pero te deseo la mejor de las suertes y sé —de cierto— que te va a ir estupendamente. ¡Felicidades!).

*Blanca Luz PULIDO, de su “Prólogo. La orilla que se alcanza” a El libro y sus orillas, de Roberto ZAVALA RUIZ, UNAM, México, 1991. Como de costumbre, las cursivas y negritas son mías, con dedicación especial para Gaby y ofrecidas, en general, a todos aquellos que (como yo) viven —feliz y trabajosamente— con su propio trastorno obsesivo-compulsivo.




Ciudad de México 20070531 2356 - 15 Sivan 5767

lundi, mai 21, 2007

Antequera

Ya de salida, y post de entrada por salida…

Coming and going, without any form… or format (at form?) for the moment… but just for the moment.

J’aurais voulu plus de temps, d’opportunité, de chances de voir, de travailler, de commenter et même de prendre des notes… mais je veux toujours davantage chaque fois que je reviens à ma terre.

Prometto —ma qui prometto tanto io che, probabilmente, è per questo che lo faccio così adesso, limitandomi un pò’— che i racconti, le spiegazioni, le correzioni e tutto quelo che manca arriverà doppo, con il tempo (e manca così tanto… che non sarà, senza dubbio, tutto, mai tutto). Cercherò che sia poco il tempo d’attesa.



Ciudad de Oaxaca, Valle de Antequera 20070521 c.1600 - 4 Sivan 5767

samedi, mai 05, 2007

Para unirme al club

(Everybody else is doing it, so why [aren't] we?)
You Are a Dragon

You are very charismatic and incredibly popular.
People are drawn to your energy, but you are a very difficult person to get to know.
You are very active - you are usually hard at work or play.
You enjoy drama, and you enjoy anything unusual or eccentric.


Another silly post. It seems I was the only one in the family who hadn’t answered it, so… here I go.

If you want to go and check out other ‘answerers,’ they are Nat, Lizz, Anita and Malinzi… as far as I know. Cheers to y’all!




Ciudad de México 20070505 2140 - 17 Iyyar 5767

vendredi, avril 27, 2007

L’Empire des signes

(Un Japon qui n’en est pas)

You may think that this is a silly post… and it may be. I’ve just seen for the fourth or fifth time Lost in Translation (2003) by Sofia Coppola. It gave me again — though every time is different — that feeling of transport, calm emptiness or joyful melancholy (a strange or rather domestic elation) that should be what Natalia defines as “that sticky feeling” — an encounter with the work of art. But, as M.B. did for infinitely more important reasons, “I would not try to explain this feeling.”

What’s then with the untranslatable, with the secret — the thing we understand but, as is never uttered, cannot be translated. Is it ever lost?

We can’t — could we? — lose what we don’t have.

One would posses the experience of the hiding — we recognise the gesture of the secret being told — but the hidden thing itself remains unattainable and, therefore, it cannot be possessed, nor lost. Then, could it ever be translated?




Ciudad de México 20070427 0220 - 9 Iyyar 5767

vendredi, avril 20, 2007

Se trata de reconquistar la dignidad

« Los musulmanes también pueden hacer una lectura abierta y reformadora de la religión, en su contexto histórico y cultural. El problema no está en el texto del Corán, sino en la mentalidad del lector. Yo soy sólo un profesor suizo de nacionalidad, musulmán de religión, europeo de cultura, egipcio de memoria y universalista de principios. »*


* Tariq RAMADAN en entrevista con Juan Carlos SANZ, “No se trata de reconquistar Al Andalus, sino la dignidad”, en la edición electrónica de El país del 19 de abril de 2007.

A manera de presentación de Ramadan, cito a continuación parte de la introducción de la entrevista:

« [El] profesor de filosofía islámica Tariq Ramadan (Ginebra, 1962) [acaba] de dirigir un curso en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid, donde esta tarde pronunciará una conferencia.

Profesor en la Universidad de Oxford, Ramadan ha fijado su residencia en Londres. Mientras el primer ministro británico, Tony Blair, le ha llamado a participar en una comisión de expertos islámicos para frenar la violencia radical tras los atentados del 7-J, la Administración del presidente George W. Bush le ha negado el visado para dar clases en una Universidad de [EU].

Con un pie en cada mundo, se formó en la tradición clásica coránica en la Universidad de Al Azhar de El Cairo, cumbre académica del islam, pero antes recibió un doctorado sobre islamología en la Universidad de Ginebra y preparó una tesis sobre Nietzsche.»

Tariq Ramadan es, además, nieto de Hassan al-Banna —fundador, en Egipto, del grupo Hermanos Musulmanes (الإخوان المسلمون, Al-Ijwan al-Muslimun).




Ciudad de México 20070420 0126 - 2 Iyyar 5767

mercredi, avril 18, 2007

La puritita verdad



« ¡Toditito yo soy una provocación! »*


* Paco Ignacio TAIBO II entrevistado por Carmen ARISTEGUI, en la retransmisión de su noticiero Aristegui en CNN en español, el domingo 15 de abril de 2007.



Paco Ignacio hablaba sobre sobre su libro, El cura Hidalgo y sus amigos. 53 viñetas de la guerra de independencia y, a respuesta a la insistencia de la periodista, no sólo calificaba así al libro, sino también a sí mismo. Al respecto, cito las declaraciones del autor recogidas en una nota de Éricka Montaño Garfias de la edición electrónica del sábado 3 de marzo de La jornada (el vínculo anterior conduce ahí):

« Traigo bronca con la historia reaccionaria de bronce que nos quiso imponer el PRI; contra los revisionistas de derecha que quieren convertir a Iturbide en el simpático caballero que consumó la Independencia; contra el neopanismo y su intento de olvidarse del carácter de cura hereje de Hidalgo y traigo todas las broncas contra el clero. » Mis subrayados... y mi total acuerdo.

Por mi parte, tengo pendiente copiar y publicar la mitad del prólogo de Miguel de Unamuno a su narración, La tía Tula... para Lizette, para no perder la costumbre. Tengo también ganas de hacer una lista de lecturas presentes y algún otro comentario en la alacena. Tiempos extraños estos que corren, muy intensos, contradictorios, casi instantáneos; y como he dicho antes, me gustaría compartirlos con la escucha (con la lectura) pausada, constante, vigilante —para bien y para mal— de este otro espacio exterior que es el cibernético.

Pero de momento publico, en esta extraña imprenta/editorial personal, la suso-dicha declaración de Paco Ignacio. Desearía que nos sirviera de exhorto: a quienes nos dedicamos al estudio de la literatura para mirar más de cerca y mejor el trabajo de Paco Ignacio Taibo II (y escribir acerca de él), y a quienes tenemos (reconocemos) un compromiso social ineludible a prepararnos para festejar el bicentenario de la Revolución de independencia de México “desde la izquierda y desde abajo” (sabrán de quienes tomo prestadas las palabras).



« Hay una manera de olvido muy peculiar: la mejor y más potente manera de olvido es convertir a una figura histórica en calle, plaza o estado, y chinga a su madre, queda desvanecida en la nada. Hidalgo no es Miguel Hidalgo insurrecto, es una estación de metro igual que Allende. Es la desmemoria del falso homenaje, de la historia formal ».**


** Paco Ignacio TAIBO II, La jornada, art. cit. Las cursivas son mías.




Ciudad de México 20070418 0224 - 30 Nisan 5767

vendredi, avril 13, 2007

Une Mort très douce


Murió de vida, de la vida, de su vida; justo como todos y cada uno en el instante de la muerte.

« La vida es una enfermedad sexualmente transmisible, congénita y terminal. »


(Las cursivas, las palabras y cada una de las letras de la cita son mías. Esta muerte también es mía, aunque no en forma absoluta, al igual que la cita.)




Ciudad de México 20070413 0515 - 25 Nisan 5767

vendredi, mars 30, 2007

Variation on “Thank You”

(Il y aura une belle photo pour accompagner ce texte, je le promets)*

Je suis ici — tout seul d’ailleurs — dans mon autre maison, celle d’en haut, et je voudrais être avec toi. Je n’imagine plus rien sans toi, et le pire c’est que je ne peux que comprendre cette histoire — ses issues nécessaires que maintenant je ne vois qu’inévitables. Je commence, peu à peu, à la voir autrement.

Je profite du fait de secrétie de cette autre langue, la mienne, pour te dire que rien ne se compare au vide que ton absence me laisse.

Pour moi, apprendre — re-prendre — ma solitude d’une bonne fois pour toutes, pour moi faire la paix avec moi-même, payer me dettes… apprendre à devenir. Pour toi, tes propres quêtes et tes propres querelles, je les connais, mais je n’ose pas les dire moi, je n’ose pas les dire ici. Pour les deux, apprendre enfin la liberté dont nous avons tellement soif, que nous avons perdu dans le chemin et que nous savons, tous deux, que nous ne pourrions jamais apprendre ensemble. (Et c’est ici qu’une suite de paroles que je croyais déjà existantes, déjà-dites, qu’il ne fallait plus que dessiner… je croyais… devient difficile à construire) Je ne voulais pas reconnaître ceci, je pensais pouvoir détruire la réalité, la forcer à changer. Et j’ai déjà une série de bonnes erreurs cueillies dans cette course. Mais il ne me reste qu’accepter et te dire, ici, que je t’aime profondément, que je le veuille ou non… et ce sentiment ne va partir — ne partira

(Sans limite — sans point, ou points —, sans négation de clôture et sans clôture temporaire. Cette parenthèse est la seule limite que je puisse, par obligation, proposer provisoirement... mais ce n’est que la limite de l’inconnu, qui pourrait être en delais à demeure... je ne veux — ne peux — pas imag(e)iner l’à-venir sans toi.)

Je ne sais si je peux vivre avec ce sentiment, mais que je puisse ou non… je viens de trouver une nouvelle sécurité solide dans lui. J’évite de penser à toi, j’évite de penser à ton absence, j’évite de penser à ce profond besoin… j’éviterai, je jure, de penser à ses pieds et à ce corps qui veulent se projeter vers toi… et tout risquer, une nouvelle fois… puisqu’il paraît que d’une façon ou d’une autre, je ne me exténuerai jamais de tout risquer pour toi — once and again.

J’accepte le sentiment, c’est tout ce qui est dans mon pouvoir, je serai avec. Merci, tu viens de me faire voir que ce que je ressens est tout aussi fort que toujours, que je t’aime. Merci, je t’aime.




Ciudad de México 20070330 1717 - 11 Nisan 5767


*Comme je l’avais promis le 30 mars, voilà la belle photo. Elle a été prise au mois de mars, le soir (à 18h probablement), à Ciudad Universitaria —au Centro Cultural Universitario, plus exactement— ; c’est une vue du Cerro del Ajusco. Le nom de la photo (celle-ci en a un) est : Home Seen From Home (ou la Terre vue de la Mer). La dédicace est pour N, mais elle le sait déjà. Beaucoup de choses se sont passées depuis le mois de mars… comme d’habitude.




Ciudad de México 20070601 0051 - 15 Sivan 5767

jeudi, mars 29, 2007

Houston

Tu drama personal y tratas de seguir. Concéntrate, tienes compromisos, tienes metas y aunque parezca que se desdibujan ante la desdicha y la soledad, tratas de seguir. Cumples con viejas obligaciones e, incluso, conviertes tus actos en acciones políticas y participas en otras actividades afirmativas de aquellas convicciones aunque las encuentres vacías y desesperanzadas —completamente desatradas, en el peor sentido, desastrosas. Dudas de aquellas sólidas seguridades y, finalmente, te entregas al error como escapatoria. Uno tras otro, tímidamente, medio error, dos errores… cazando al error perfecto. ¡Recuperar todo el placer en la carrera de la búsqueda suicida!

Pero de repente, la verdadera tragedia se asoma. Un desastre humano y cercano. La amenaza de la cálida ausencia esperada que recuerda que habrá otras por venir. La angustia de los cercanos —de los muy cercanos— que se extiende como onda expansiva, que tiene rostro, peso, tamaño y que existe (y que tiene temperatura, sobretodo tiene temperatura). Existe tanto que rebasa tu ridículo sufrimiento autocomplaciente, que te rebasa… que rebalsa la soledad aparente que temías, y, amenaza con unirte a los que amas en una marejada de dolor. Ruego a Dios que nada más suceda.

Tenemos un problema…




Ciudad de México 20070329 2301 - 11 Nisan 5767

vendredi, mars 23, 2007

J’ai rêvé de toi

Fui a dormir esta mañana (sí, esta mañana) como a las 6h30 o 7h, después de una noche completa revisando una traducción. Creo que me acosté con hambre, pero ya me había lavado los dientes y, curioso en mí, el hambre no era entonces mi mayor urgencia. Terminé por irme a la cama. A pesar del cansancio y del definitivo estado de somnolencia en que me encontraba no me fue fácil conciliar el sueño; dormitaba un rato y despertaba al poco tiempo en un sobresalto.

Creo que fue así como llegué al restorán. Hice algunos esfuerzos por memorizar su nombre. Ahora creo que se llamaba Aramburu o Arámburo porque cuando empecé a entender el tipo de “negocio” que era pensé que hubiera sido más lógico que se llamara Peh Nam Bhuro… No recuerdo ni la entrada al lugar ni la recepción que debieron haberme dado. Borroso, en mi memoria, sólo me veo caminando hacia una mesa siguiendo a una mesera vestida de rosa —de un curioso tono de rosa— que llevaba un mandil blanco. De hecho, todo el lugar era rosa, había cortinas, pilares de piedra (tal vez de un mármol rosa veteado de negro), manteles. Al fondo, entre sombras, se veían las paredes más bien rojizas. El techo y todos los adornos del lugar eran dorados y el aire estaba tibio. Creo que olía a algo, quedaría bien si dijera ahora que era un aroma a especias pero, en realidad, ya lo he olvidado. Me senté. La mesera puso una servilleta blanca sobre mi mantel rosa y se fue sin decir palabra. Yo tenía mucha hambre.

— ¿A qué hora traen aquí el menú?

No sé de donde apareció un plano del lugar. Al centro de uno de los lados cortos de la construcción con disposición rectangular, la puerta —pequeñísima— flanqueada por muros masivos que se doblaban en escaleras y torres muy adornadas. Por dentro, una serie de pasillos concéntricos penetraban en las gruesas paredes que aislaban los espacios interiores. En los planos, en blanco y negro, el frente de la construcción daba a un atrio tachonado con círculos grises, como delgadas venas de carbón brillante en el papel gastado. De inmediato recordé el parque nebuloso y húmedo, el aire gris y las plantas de verde oscuro e intenso. ¿Campos Elíseos? ¿Emilio Castelar? Hiedras, troncos, rocío. El aire helado y limpio de la mañana que lastima y libera el respirar.

Era pesado y ya casi caliente dentro (había olvidado decir que el salón en que me encontraba era completamente circular, con un techo muy alto que no alcanzaba a ver porque mi mesa estaba casi completamente cubierta por un plafón más bajo… y rosa). Ceremoniosamente, regresa mi mesera a mi mente y puedo fijarme en ella. La cara redonda, bonachona y oscura; ya una señora pero no podría calcular su edad. Más una tía que una madre, con una cara conocida de pelo negro y lacio, que parecía haber sido cortado de un solo tijeretazo contundente, cayendo a los lados. Además de eso, sólo recuerdo que era muy blanco el blanco de sus ojos. Entendí que iba a colocar algo en la mesa y extendí mi mano en un movimiento automático. Algo se iba a partir en su expresión, su sonrisa se cuajó, me miraba fijamente. Sentí polvo y calor en mi mano, como una tela pesada. La mujer se rió con descaro cuando me di cuenta de que era pan lo que me había dado. Era anaranjado, o color de harina cruda... ¡No, era más bien rosa! como un costalito con trozos naranjas y relleno de algo. Yo empecé a comerlo mientras la mesera colocaba ahora una botella descomunal con un vino muy oscuro dentro, adornada con letras redondas —casi círculos. Traté de detenerla,

— No, gracias. No la quiero.

— Ya está incluida… o ¿no va usted a quedarse? — Ya en mi negativa, ella había adivinado algo más de lo que he dicho hasta ahora.

— Entonces, ¿no hay menú?

— No. No hay carta, aquí todos comen el mismo menú. — Dijo mirando a su alrededor el salón completamente vacío.

— ¿Y cuánto cuesta?

— Cinco mil — fue su respuesta. Y anticipando la siguiente pregunta, continuó — Es abundante, pero lo más caro es el veneno. Lo sirven a todos por igual, es que tienen demasiado. Tarda en actuar después del pato, las sopas y las tartas; se supone que las láminas de oro protegen el estómago, pero yo he visto que funciona sólo la mitad de las veces. No vaya usted a creer que son las hojitas de oro las que definen el precio. Es el veneno. Lo malo es que para cuando hace efecto ya se han ido de aquí, y ya no podemos ayudarles. ¿Va usted a quedarse? — El pan de crepa se me estaba fundiendo en los dedos. Sin pensarlo escarbé con dientes y lengua en mi mano desnuda unas dos o tres veces y boté el resto.

Me levanté. Tenía los ojos sucios y la garganta seca; llegué directamente a la cocina, dispuesto a comer lo primero que encontrara.





Ciudad de México 20070323 1931 - 5 Nisan 5767